Equilibrio soberbio y tono rico. Cada centímetro de los instrumentos compactos de la serie CX destila la pasión de Yamaha por el piano ideal.
Uno de los factores más importantes para conseguir un tono rico es el soporte que proporciona el instrumento. Cuando se toca un fortissimo potente, la fuerza ejercida sobre el instrumento hace que éste se doble ligeramente, perdiendo energía. La parte del piano que acepta esta fuerza y la transforma en una reverberación profunda se llama marco posterior, que podría compararse con el esqueleto del cuerpo humano. En el C3X, por ejemplo, este marco trasero es aproximadamente un 20% más grueso que en otros pianos, lo que proporciona un soporte significativamente mejorado, y refleja las consideraciones sobre las que se ha rediseñado completamente la serie CX.
El armazón de un piano moderno debe ser capaz de soportar una tensión total de las cuerdas superior a veinte toneladas; el armazón no sólo trabaja junto con el cuerpo de madera para soportar la tensión de las cuerdas, sino que tiene un profundo efecto en el sonido del instrumento. Yamaha fabrica sus propios armazones utilizando un método de fundición denominado "proceso de vacío", desarrollado a lo largo de muchos años para crear algunos de los mejores armazones de piano del mundo. Durante este tiempo han acumulado una gran cantidad de conocimientos sobre factores como la forma en que el control de la temperatura y la composición de la fundición, e incluso el revestimiento utilizado en el propio marco, afectan a las características acústicas del piano. Esta es una de las principales razones por las que Yamaha puede garantizar una calidad fiable en la fabricación de sus pianos.